NOVENA A SANTA ISABEL DE HUNGRÍA


DÍA PRIMERO - JUEVES 11

 

Oración inicial

Oh Dios, que concediste a santa Isabel de Hungría la gracia de reconocer y venerar en los

pobres a tu Hijo Jesucristo, concédenos, por su intercesión, servir con amor infatigable a los

humildes y a los atribulados. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén

 

De los escritos de su confesor Conrado De Marburgo

 

“Pronto Isabel comenzó a destacar por sus virtudes, y, así como durante toda su vida había sido consuelo de los pobres, comenzó luego a ser plenamente remedio de los hambrientos. Mandó construir un hospital cerca de uno de sus castillos y acogió en él gran cantidad de enfermos e inválidos”

 

Se reza: Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

 

Oración final

 

!Gloriosa santa Isabel!, modelo de virtud, hija de reyes y destinada a reinar, que desde niña quisiste seguir los caminos del verdadero bien, de la justicia y el amor, de la penitencia, del ayuno, la oración y el completo servicio al prójimo, protégenos en nuestra difícil peregrinación.

Casada a muy pronta edad, tú fuiste ejemplo de fidelidad y cariño; a tu esposo e hijos amaste, sin por ello abandonar tu pasión y amor por Cristo ni tú abnegada dedicación a todo el que lo precisara.

 

Santa Isabel, fiel seguidora de san Francisco de Asís, hoy te venimos a suplicar que nos ayudes a tener sincero amor al Señor, a seguir las enseñanzas del Evangelio, y a ser desprendidos con todos los que nos rodean. También quisiéramos, amada santa Isabel, solicitar nos concedas alivio a nuestro corazón afligido por la falta de trabajo y dinero.

 

Por la inmensa caridad que en tu vida tuviste, por la fe y esperanza que prodigaste, santa Isabel te suplicamos danos tu auxilio, intercede por nosotros ante Dios Misericordioso y pídele nos socorra prontamente en esta necesidad que tan grandemente nos agobia: (hacer la petición…)

 

Dulce Isabel, gloriosa santa de los desamparados, tú que te desviviste por los más débiles e indefensos, no desoigas nuestras urgentes demandas, y haz, te rogamos, que sean atendidas favorablemente.

Santa Isabel de Hungría, ruega por todos los que te necesitamos, enséñanos a buscar los bienes que no pasan y condúcenos por la humildad a la Gloria.

 

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

Santa Isabel de Hungría. Ruega por nosotros (tres veces)

 

DÍA SEGUNDO - VIERNES 12

 

Oración inicial

 

De los escritos de su confesor Conrado De Marburgo

“A todos los que acudían al hospital mandado por ella a construir, en demanda de limosna, les otorgaba ampliamente el beneficio de su caridad, y no sólo allí, sino también en todos los lugares sujetos a la jurisdicción de su marido, llegando a agotar de tal modo todas las rentas provenientes de los cuatro principados de éste, que se vio obligada finalmente a vender en favor de los pobres todas las joyas y vestidos lujosos.”

 

Se reza: Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

 

Oración final

 

DÍA TERCERO - SÁBADO 13

Oración inicial

 

De los escritos de su confesor Conrado De Marburgo

 

“Tenía la costumbre de visitar personalmente a todos sus enfermos, dos veces al día, por la mañana y por la tarde, curando también personalmente a los más repugnantes, a los cuales daba de comer, les hacía la cama, los cargaba sobre sí y ejercía con ellos muchos otros deberes de humanidad.”

 

Se reza: Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

 

Oración final

 

DÍA CUARTO - DOMINGO 14

 

Oración inicial

 

De los escritos de su confesor Conrado De Marburgo

 

“Su esposo, de grata memoria, no veía con malos ojos todos los actos de piedad que ella realizaba. Finalmente, al morir su esposo, ella, aspirando a la máxima perfección, me pidió con lágrimas abundantes que le permitiese ir a mendigar de puerta en puerta.”

 

Se reza: Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

 

Oración final

 

DÍA QUINTO - LUNES 15

 

Oración inicial

 

De los escritos de su confesor Conrado De Marburgo

 

“En el mismo día del Viernes santo, mientras estaban desnudados los altares, puestas las manos sobre el altar de una capilla de su ciudad, en la que había establecido Frailes Menores, estando presentes algunas personas, renunció a su propia voluntad, a todas las pompas del mundo y a todas las cosas que el Salvador, en el Evangelio, aconsejó abandonar.”

 

Se reza: Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

 

Oración final

 

DÍA SEXTO - MARTES 16

 

Oración inicial

 

De los escritos de su confesor Conrado De Marburgo

 

“Después de renunciar a todo, viendo que podía ser absorbida por la agitación del mundo y por la gloria mundana de aquel territorio en el que, en vida de su marido, había vivido rodeada de boato, me siguió hasta Marburgo, aun en contra de mi voluntad: allí, en la ciudad, hizo edificar un hospital, en el que dio acogida a enfermos e inválidos, sentando a su mesa a los más míseros y despreciados.”

 

Se reza: Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

 

Oración final

 

DÍA SÉPTIMO - MIÉRCOLES 17

 

Oración inicial

 

De los escritos de su confesor Conrado De Marburgo

 

“Afirmo ante Dios que raramente he visto una mujer que a una actividad tan intensa juntara una vida tan contemplativa, ya que algunos religiosos y religiosas vieron más de una vez cómo, al volver de la intimidad de la oración, su rostro resplandecía de un modo admirable

 

Se reza: Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

 

Oración final

 

DÍA OCTAVO - JUEVES 18

 

Oración inicial

 

De los escritos de su confesor Conrado De Marburgo

 

“Antes de su muerte, la oí en confesión, y, al preguntarle cómo había de disponer de sus bienes y de su ajuar, respondió que hacía ya mucho tiempo que pertenecía a los pobres todo lo que figuraba como suyo, y me pidió que se lo repartiera todo, a excepción de la pobre túnica que vestía y con la que quería ser sepultada.”

 

Se reza: Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

 

Oración final

 

DÍA NOVENO - VIERNES 19

 

Oración inicial

 

De los escritos de su confesor Conrado De Marburgo)

 

“Después de recibir el cuerpo del Señor estuvo hablando, hasta la tarde, de las cosas buenas que había oído en la predicación: finalmente, habiendo encomendado a Dios con gran devoción a todos los que la asistían, expiró como quien se duerme plácidamente.”

 

Se reza: Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

 

Oración final

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